
Anoche, ya acostadas, meri me preguntó cómo pensaba que sería el próximo año. Indudablemente mejor que éste pasado -le respondí- que a ninguna de las dos nos ha ido demasiado bien. ¿Olvidamos todos estos días? insistía ella, precisamente en una noche que me había sido concedido de propina, pues según las decisiones de última hora debía haberla pasado con su padre.
Hemos tenido una serie de dificultades añadidas en estas vacaciones escolares, pues alguien se ha salido del trato queriendo imponer unas normas nuevas contra las que, no estando de acuerdo, me he rebelado sin pensar en si podrían derivarse consecuencias. Al haberlo comentado con ella no sólo es consciente de mi preocupación sino, considerando que soy yo la que lleva razón, desde el primer momento la he tenido de mi parte. Más que eso, apoyándome y ofreciéndome su complicidad tan sin límites que incluso hemos sobrepasado lo que, unilateralmente, decidí como reparto.
Esta madrugada, cuando empiece el año que nos ha de ir necesariamente mejor que el que borraríamos con gusto de nuestra memoria, estaremos en casas separadas, en ambientes diferentes y solas con nuestros pensamientos. Que serán de una para la otra, de eso estoy casi segura.
Aunque mi brindis, que no faltará, irá por todos vosotros.
Hemos tenido una serie de dificultades añadidas en estas vacaciones escolares, pues alguien se ha salido del trato queriendo imponer unas normas nuevas contra las que, no estando de acuerdo, me he rebelado sin pensar en si podrían derivarse consecuencias. Al haberlo comentado con ella no sólo es consciente de mi preocupación sino, considerando que soy yo la que lleva razón, desde el primer momento la he tenido de mi parte. Más que eso, apoyándome y ofreciéndome su complicidad tan sin límites que incluso hemos sobrepasado lo que, unilateralmente, decidí como reparto.
Esta madrugada, cuando empiece el año que nos ha de ir necesariamente mejor que el que borraríamos con gusto de nuestra memoria, estaremos en casas separadas, en ambientes diferentes y solas con nuestros pensamientos. Que serán de una para la otra, de eso estoy casi segura.
Aunque mi brindis, que no faltará, irá por todos vosotros.