domingo, 7 de diciembre de 2008

Otoño.


No he cejado en el intento de leer poesía, aunque ahora lo hago siguiendo los consejos de alfaro, haciéndola mía, como si yo misma la hubiera escrito. Es complicado, no sólo porque no es mi lenguaje sino además porque igual he equivocado el principio. Pico aquí y allá, sin ningún método, limitándome a lo que encuentro tanto en la biblioteca pública como en la red, este largo fin de semana que he tenido más tiempo para buscar desde aquí.

Navegando así, un poco sin rumbo, llegué a un blog en el que encontré un pequeño poema que, ése sí, parecía haber sido escrito por o para mí. La imagen que lo ilustraba (la misma que yo pongo ahora) sin embargo, apenas si tenía que ver con las palabras. Pero me hizo tanto desear tener algo con qué acompañarla, que tuve que recurrir a un maestro.

Aprovechemos el otoño
antes que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja de sol
y admiremos a los pájaros que emigran

ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda

aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarlata.


Mario Benedetti. Otoño.

3 comentarios:

servidora dijo...

Hola, ¿sabes lo que le ha pasado a Fernando Pastor por conseguir que la Audiendia le dé la razón sobre la presencia de crucifijos en las aulas de un colegio público?

Se me ha ocurrido escribir una carta a su hija, para decirle que admiro a su padre y para mandarle un beso muy grande... No es un meme, pero he pensado que si lo hacemos varios y lo pasamos a otros amigos, será más fácil que se encuentre nuestro cariño. Así que, si estás de acuerdo...

Nota: les he pedido permiso para hacer esto.

alfaro dijo...

Cuánto me alegra que haya llegado a ti un poema y que tú hayas podido llegar al poema, en el blog A MEDIA VOZ, hay poemas de Benedetti, sucede como con la música..., a veces depende del momento.
Lo de Servidora me parece bien, pero he dado más vueltas que un pato mareado y..., volveré a ver.
Buenas noches.
Un beso

Anónimo dijo...

A mí me da miedo no aprovechar el otoño. Otro más para el catálogo de mis temores...
Muchos besos.