miércoles, 25 de junio de 2008

Sesenta y seis.

Sex and the city.

Carrie, Miranda, Charlotte, Samantha.

Sexo. En Nueva York.

Con palabras. Sin palabras. Con sentimiento. Sin sentimiento. Con romanticismo. Sin romanticismo. Con alegría. Sin alegría. Con complicidad. Sin complicidad. Pero siempre con pasión. Y con zapatos de Manolo Blahnik.

Ver la película es como disfrutar de cinco o seis nuevos capítulos seguidos, sin cortes para publicidad ni demoras para próximas semanas. Sólo me faltó llevar el pijama puesto para sentirme como en casa.

3 comentarios:

Cecilia Alameda dijo...

No puedo decir nada porque no vi más que un capítulo de esa serie y no me enganché. Además, te lo confieso, odio los zapatos de tacones altos porque impiden andar bien. Pero igual me animo a ver la película.
Besitos

Fernando Manero dijo...

Tengo una hija que se pirra por esa serie. Con lo que ella dice y con lo que tú comentas, creo que me voy a lanzar a descubrir lo que realmente se esconde en el New York glamuroso, que a mi siempre que he ido se me ha pasado desapercibido.

violetazul dijo...

Ah!!!! por fin la viste???
Me pasó como a tí, y si a mi sí me gustó y me recordó mucho a la serie en sí!